Las recientes decisiones adoptadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) reactivaron el debate sobre la conveniencia de reformar a fondo o incluso suprimir este organismo. Diversos sectores políticos coincidieron en que la entidad requiere una transformación profunda.
La controversia se intensificó luego de que el CNE dejara por fuera al senador Iván Cepeda de la consulta de la izquierda, una determinación que reabrió la discusión sobre la legitimidad, imparcialidad y permanencia jurídica del organismo electoral.
Desde distintas orillas ideológicas se volvió a plantear la necesidad de impulsar una reforma política que brinde mayor claridad en los procesos electorales y que, además, dé paso a una nueva instancia con origen partidista pero con garantías de independencia en sus decisiones.
El propio Cepeda, uno de los principales afectados por el fallo, aseguró que si llega a la Presidencia promoverá la eliminación total del CNE. Asimismo, anunció que interpondrá demandas contra Álvaro Hernán Prada y Hollman Ibáñez, dos de los magistrados que votaron a favor de excluirlo de la consulta y que, según el senador, podrían estar impedidos. En el caso de Prada, ha sido mencionado en procesos penales derivados de denuncias del propio Cepeda, mientras que Ibáñez tuvo vínculos con la oficina de Abelardo de la Espriella, también contendiente político.
En la misma línea se expresó el candidato Mauricio Lizcano, quien afirmó que había advertido tanto a los precandidatos como al presidente Gustavo Petro sobre la falta de garantías para participar en una consulta en marzo. Con ello, respaldó las propuestas que buscan acabar con el CNE.
El candidato Roy Barreras también se sumó a estas posiciones y señaló que, de llegar a la Casa de Nariño, promoverá una reforma política que ponga fin al Consejo Nacional Electoral y siente las bases para un sistema electoral más transparente.
El presidente Gustavo Petro ha sido otro de los críticos más severos del CNE, especialmente tras las decisiones relacionadas con los presuntos sobrecostos en su campaña presidencial de 2022. En declaraciones recientes, sostuvo que el organismo “está haciendo política” y que, desde su perspectiva, intenta frenar un eventual proceso de reelección inmediata de la izquierda.
A este contexto se suma el editorial publicado este viernes por El Espectador, en el que se reafirma la necesidad de replantear la conformación del CNE e incluso avanzar hacia su eliminación.
“El análisis nos lleva a concluir que dos realidades pueden coexistir: por un lado, existen normas que explican de manera suficiente las decisiones adoptadas contra el senador Iván Cepeda respecto a su participación en otra consulta interpartidista y frente a varias listas al Congreso del Pacto Histórico; por otro, resulta innegable que el CNE ha perdido legitimidad, está capturado por intereses políticos y que esta situación causa un grave daño institucional, más aún cuando una reforma se vuelve prácticamente inviable debido a los intereses de los líderes políticos en el Congreso”, señaló el diario en su editorial.
