La ejecución presupuestaria de febrero sigue un patrón histórico a pesar del aumento en el riesgo fiscal

Presupuesto General de la Nación: un balance complejo

La ejecución del Presupuesto General de la Nación (PGN) en febrero mostró un avance notable, alcanzando COP 68,2 billones, lo que representa el 10,4% del total aprobado para 2026. Este ritmo es prácticamente igual al promedio de los últimos 20 años, que se sitúa en 10,6%. Sin embargo, este avance ocurre en un contexto de presión fiscal sin precedentes, con una caja que permite cubrir apenas cinco días de pagos indispensables.

Desafíos de liquidez y financiamiento

El Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana alertó sobre la situación crítica de la liquidez. A comienzos de marzo, la nacional solo contaba con COP 6,6 billones, lo que limita su capacidad de cubrir gastos diarios que rondan los COP 1,4 billones. Aunque el PGN fue aprobado por COP 546,9 billones, todavía existe un déficit de COP 16,3 billones, a la espera de una Ley de Financiamiento que fracasó en el Congreso. Para enfrentar esta situación, el Gobierno implementó dos emergencias, una económica y otra ambiental, para establecer impuestos temporales; sin embargo, su recaudo depende de un veredicto de la Corte Constitucional.

Sostenibilidad del gasto

A pesar de la escasez de recursos, la ejecución del gasto continúa sin recortes ni aplazamientos. En términos de ejecución, la cifra de funcionamiento fue de COP 41,2 billones (11,5%), y la deuda alcanzó COP 21,9 billones (21,8%). La inversión, por su parte, se quedó atrás con solo COP 5,1 billones, apenas un 5,8% de su apropiación, reflejando una tendencia habitual en el primer semestre del año, cuando se suelen liquidar obligaciones de períodos anteriores.

Impacto en sectores específicos

El avance por sectores también refleja patrones conocidos. Relaciones Exteriores lidera con un 16%, seguido de Educación con 14,4%, y Salud y Protección Social con 13,3%. Sin embargo, sectores como Trabajo (3,7%), Cultura (3,3%) y Ciencia, Tecnología e Innovación (1%) están rezagados, principalmente debido a la dependencia de inversiones, lo que ralentiza su progreso.

El dilema fiscal y la deuda

La discrepancia entre la ejecución estable del PGN y los ambiciosos objetivos fiscales se vuelve evidente. La planificación financiera del Gobierno estipula una reducción del gasto primario del 1,7% del PIB, pero las cifras sugieren que no se vislumbran signos de contención. El Observatorio Fiscal enfatiza que la deuda nacional alcanzó un nivel crítico de COP 1.194 billones, equivalente al 64,4% del PIB, el más alto desde finales de los años noventa.

Reacciones del mercado y previsiones

A pesar de la situación precaria, los inversionistas extranjeros están mostrando interés, comprando COP 8,8 billones en TES en febrero. Sin embargo, estos flujos son considerados “capitales golondrina”, lo que implica que pueden retirarse rápidamente si las condiciones cambian. Mientras tanto, la inflación en febrero fue de 5,29%, aunque se prevé que aumente, impulsando proyecciones más altas para la tasa de política del Banco de la República.

Una transición de poder complicada

Con elecciones programadas para mayo y un cambio de administración en agosto, el actual Gobierno parece operar como si las condiciones fiscales fueran normales, un escenario que contradice la realidad financiera. El próximo presidente heredará una situación compleja. La manera en que se manejen la ejecución del PGN y las obligaciones pendientes a lo largo de los próximos meses será fundamental para determinar si los ajustes propuestos son viables en las condiciones actuales.

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