Extradición de un líder paramilitar clave
La Policía Nacional de Colombia, a través de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijin), ejecutó la extradición de Víctor Julio Almanza Mape, conocido como “Ramoncito”, desde Caracas, Venezuela. Este 9 de abril, las autoridades trasladaron a Almanza Mape, quien se encontraba en busca de justicia en Colombia por múltiples delitos.
Cargo por crímenes de lesa humanidad
Con 48 años de edad, “Ramoncito” había sido condenado a 370 meses de prisión, es decir, más de 30 años, por el Juzgado Tercero de Ejecución de Penas de Villavicencio. Su extradición responde a su actividad como un mando medio dentro de las estructuras paramilitares en los departamentos de Meta y Guaviare. Las investigaciones revelan que fue miembro del Bloque Guaviare de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y que operó bajo el liderazgo de Pedro Oliveiro Guerrero, alias “Cuchillo”.
Acciones violentas y conexión con otros grupos
La Dijín informó que Almanza Mape actuó como jefe de escuadras urbanas y como enlace principal en localidades como San José del Guaviare, El Retorno y Calamar. Los crímenes que se le atribuyen son considerados de lesa humanidad, por su naturaleza sistemática contra la población civil entre los años 2001 y 2005. Entre los cargos más graves se destaca el homicidio de personas bajo protección.
Metodología brutal y órdenes de captura
Las indagaciones apuntan a que “Ramoncito” estaba involucrado en la orden de asesinato de ciudadanos arbitrariamente acusados de ser auxiliares de la guerrilla. Las acusaciones también incluyen tortura, desaparición forzada y el uso de métodos violentos para obtener información de las víctimas antes de sus ejecuciones, las cuales eran realizadas con posterior inhumación en fosas comunes. La Dijín subrayó que mantenía una coordinación directa entre los líderes de alto rango y las bandas urbanas para llevar a cabo estos delitos.
Captura y proceso de extradición
Almanza Mape, quien figuraba en el cartel de los más buscados, tenía una recompensa de hasta 200 millones de pesos colombianos y contaba con 16 órdenes de captura vigentes. Fue detenido el 10 de julio de 2016 en el estado de Trujillo, Venezuela, donde permaneció encarcelado en el Centro Penitenciario Rodeo II hasta que se completó el proceso de extradición.
Próximos pasos en el proceso judicial
Ahora en manos de las autoridades judiciales colombianas, “Ramoncito” deberá responder por los graves delitos que se le imputan. La captura y extradición de este individuo es un paso significativo en los esfuerzos por hacer justicia en el contexto del conflicto armado en Colombia.

