Clinton enfrenta interrogatorio en el Congreso
La exsecretaria de Estado Hillary Clinton se sentó ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes el 26 de febrero de 2026. Durante seis horas, fue interrogada en una sesión cerrada, que originalmente se centraba en las conexiones de Jeffrey Epstein. Sin embargo, pronto se convirtió en un enfrentamiento político entre la mayoría republicana y la “vieja guardia” demócrata, un capítulo más en la larga historia de los Clinton con el Congreso.
Defensa contundente sobre Bill Clinton
A lo largo de la sesión, Hillary Clinton se mostró firme al desvincular a su esposo, el expresidente Bill Clinton, de cualquier actividad ilícita relacionada con Epstein. A una pregunta directa sobre su seguridad de que Bill no estaba al tanto de los crímenes del magnate, ella respondió con un rotundo “sí”, argumentando que su relación con Epstein finalizó años antes de que se conocieran los delitos. Según ella, los viajes en el “Lolita Express” estaban destinados a “fines humanitarios” vinculados a su fundación.
Denuncias de un teatro partidista
La exfuncionaria no solo se defendió; también acusó a los congresistas republicanos de utilizar el comité como medio para proteger al actual presidente Donald Trump. Clinton cuestionó la lógica detrás de obligarla a declarar mientras que el presidente, cuya conexión con Epstein también ha sido objeto de discusión, no ha sido citado. A través de sus redes sociales, afirmó: “Si esta comisión quisiera conocer seriamente la verdad, le pediría directamente a nuestro actual presidente que declarara bajo juramento”.
Un interrogatorio fuera de control
Uno de los momentos más sorprendentes del interrogatorio fue el desvío de los temas centrales hacia teorías de conspiración, incluida la infame narrativa de Pizzagate y asuntos sobre ovnis. Hillary Clinton describió esto como evidencia de que la audiencia se había convertido en un “teatro partidista” más que en una investigación seria sobre la trata de personas, que es el verdadero interés público.
Filtración en la sala de audiencias
La tensión creció cuando se filtró una fotografía de Clinton durante la audiencia. Esta imagen, capturada por la congresista republicana Lauren Boebert y divulgada por el comentarista conservador Benny Johnson, obligó a suspender la sesión durante 30 minutos. Clinton, quien había solicitado que la audiencia fuera pública y transmitida, criticó la hipocresía de los republicanos al imponer el secreto y permitir filtraciones selectivas.
A la espera de Bill Clinton
La atención política en Estados Unidos se centrará nuevamente en el Comité de Supervisión, donde el expresidente Bill Clinton está programado para testificar sobre su relación con Epstein en el futuro cercano. Las implicaciones de estos testimonios podrían tener repercusiones significativas tanto en el ámbito político como en la percepción pública de la familia Clinton.

