El dólar comenzará la segunda semana de febrero cerca de los COP 3.670. El comportamiento que tenga la moneda estadounidense dependerá en gran medida de los acontecimientos en Estados Unidos y de las señales fiscales y monetarias que emita Colombia.
La divisa estadounidense inicia la semana moviéndose entre los COP 3.600 y los COP 3.700 en el mercado colombiano. Aunque en los últimos días no se han visto variaciones abruptas, la tasa de cambio ha registrado fluctuaciones diarias que reflejan un escenario internacional volátil y expectativas encontradas sobre lo que puede suceder en el corto plazo.
El dólar arrancará la semana con una Tasa Representativa del Mercado (TRM) de COP 3.670,20. Este nivel implica una disminución de 10,78 % frente al mismo periodo del año pasado y una baja de 2,1 % en comparación con el mismo día del mes anterior.
En el mercado spot, durante la semana anterior la divisa se movió entre COP 3.613 y COP 3.710. Por su parte, en las casas de cambio, al 8 de febrero el precio promedio fue de COP 3.543 para la compra y COP 3.713 para la venta.
De acuerdo con el más reciente reporte de mercado cambiario de Bancolombia, el desempeño reciente del dólar en Colombia ha estado condicionado, principalmente, por una debilidad generalizada de la moneda estadounidense en el ámbito internacional.
Esto ha permitido que, durante buena parte del año pasado y lo que va de este, el peso colombiano muestre una apreciación frente al dólar, impulsada por factores externos como la incertidumbre global y las expectativas en torno a la política de tasas de interés en Estados Unidos.
La entidad explicó que, en medio de las recientes tensiones geopolíticas, algunos inversionistas incrementaron su demanda por activos considerados refugio. Al mismo tiempo, se evidenció un regreso de flujos de capital hacia economías emergentes, lo que alivió la presión sobre monedas como el peso colombiano.
A este contexto internacional se sumaron elementos locales. Bancolombia indicó que el mercado estuvo atento a las decisiones del Ministerio de Hacienda relacionadas con operaciones de deuda en dólares y al aumento de la tasa de interés del Banco de la República hasta el 10,25 %, una decisión que tomó por sorpresa a los analistas y elevó el atractivo relativo de los activos denominados en pesos.
No obstante, el banco advirtió que las compras de dólares por parte del Minhacienda y la atención que existe sobre la situación de las finanzas públicas han impedido una apreciación más pronunciada de la moneda local.
Para varios analistas, el comportamiento reciente del dólar en Colombia evidencia que el mercado está reaccionando con mayor sensibilidad a las noticias internacionales y a los datos económicos que se publican diariamente.
Daniel Londoño Tapia, country manager de Global66, señaló que los movimientos de la divisa en la última semana han estado asociados principalmente a los datos de inflación en Estados Unidos y a ajustes en las expectativas sobre las tasas de interés, elementos que han generado presiones alcistas moderadas en ciertos momentos.
Aun así, resaltó que el dólar acumula una caída cercana al 2,2 % en lo que va de 2026, lo que indica que, pese a la volatilidad reciente, no se ha consolidado una tendencia claramente alcista.
Desde la óptica del Consejo de Empresas Americanas, la reciente debilidad del dólar en los mercados internacionales no necesariamente refleja un problema estructural de la economía estadounidense.
En diálogo con este diario, Ricardo Triana, director ejecutivo del CEA Colombia, explicó que un dólar menos fuerte es consistente con la estrategia económica promovida por el presidente Donald Trump, orientada a fortalecer la producción interna y a aumentar las exportaciones.
Según Triana, una moneda más barata facilita las ventas externas y mejora la competitividad de las empresas estadounidenses, por lo que la depreciación del dólar no sería fortuita, sino coherente con una serie de decisiones económicas y comerciales. En ese sentido, indicó que el dólar no solo actúa como un termómetro de estabilidad económica, sino también como una herramienta para impulsar objetivos como el empleo y la reindustrialización.
Desde la perspectiva de las compañías estadounidenses con presencia en Colombia, el CEA agregó que un dólar más competitivo podría estimular mayores flujos de comercio e inversión entre ambos países, sin afectar de forma significativa la competitividad global de Estados Unidos.
Pese a que el contexto internacional ha presionado a la baja al dólar, la evolución de la divisa también está estrechamente ligada a la dinámica de la economía colombiana.
Sebastián Chacón Marín, director de la Escuela de Negocios y Desarrollo Internacional del Politécnico Grancolombiano, explicó que uno de los factores que ha influido recientemente es el repunte de la inflación en enero, asociado al aumento del salario mínimo, un ajuste que ya había sido anticipado por el mercado.
Chacón añadió que los inversionistas siguen de cerca el frente fiscal, especialmente tras el anuncio de un recorte presupuestal por COP 16 billones y las dudas sobre la financiación del presupuesto del Gobierno para 2026.
Según indicó, estos aspectos afectan directamente la confianza y la percepción de riesgo del país, variables que suelen reflejarse en el comportamiento del tipo de cambio.
A ello se suma la reciente decisión del Banco de la República. Una medida que, en opinión de Chacón, puede incrementar el atractivo de los activos en pesos frente al dólar, aunque su impacto final dependerá de la evolución de la inflación y de la claridad que tenga el mercado sobre las cuentas fiscales.
Bancolombia estima que, en el corto plazo, la tasa de cambio podría moverse durante febrero dentro de un rango relativamente estrecho, entre COP 3.580 y COP 3.750, en sintonía con el entorno internacional y los factores locales que sigue monitoreando el mercado.
Por su parte, el Banco de Bogotá maneja una proyección más elevada para febrero de 2026, al situar el dólar en COP 4.183.
Desde Global66 señalan que, si continúan las presiones fiscales en Colombia y la Reserva Federal mantiene una postura cautelosa, la divisa podría avanzar hacia niveles entre COP 3.720 y COP 3.750. En contraste, una moderación de la inflación podría llevar al dólar a retroceder hacia rangos de COP 3.650 a COP 3.680.
Finalmente, Fedesarrollo, en su más reciente Encuesta de Opinión Financiera, ubicó la expectativa promedio del mercado para la tasa de cambio en COP 3.830 hacia diciembre de 2026.
Retención de Candidata en Cauca Un nuevo episodio de violencia política ha sacudido al departamento…
Captura de Funcionarios por Extorsión en Santa Marta Una reciente denuncia de un comerciante en…
Cambio en los Hábitos de Consumo El comportamiento de compra de los colombianos está sufriendo…
Incertidumbre ante el salario mínimo en Colombia Millones de empleadores y trabajadores en Colombia enfrentan…
El gato Larry cumple 15 años en Downing Street El reconocido gato Larry celebra este…
Nuevo Grafiti en Barcelona: Un Mensaje de Amor y Unidad El artista tinerfeño Alberto León…