Tensión entre la Casa Blanca y el Vaticano
Las fricciones entre la Casa Blanca y la Santa Sede podrían ser más profundas de lo que se ha hecho evidente. Así lo documentaron esta semana, el periodista Christopher Hale y Mattia Ferraresi del medio The Free Press. Según los reporteros, el conflicto comenzó cuando el papa León XIV rechazó una invitación de la Casa Blanca para visitar Estados Unidos el 4 de julio de 2025, durante las celebraciones del 250 aniversario de la independencia estadounidense.
Motivos del rechazo
La propuesta, extendida por el vicepresidente estadounidense J. D. Vance, se hizo poco después de que el cardenal Robert Prevost fuera nombrado nuevo líder del Vaticano. Aunque el Vaticano consideró la posibilidad de que el Papa asistiera, los desacuerdos sobre política exterior y el miedo a ser utilizado como un “trofeo partidista” en las elecciones de medio término llevaron a la Santa Sede a postergar la decisión. Finalmente, la situación de los migrantes bajo la administración de Donald Trump llevó al Papa a declinar completamente la invitación.
Una respuesta simbólica
El rechazo del Papa se volvió más notorio cuando decidió visitar Lampedusa, una isla italiana que recibe a miles de migrantes de África, el mismo día en que se esperaba su visita a Estados Unidos. Este gesto fue interpretado como una crítica a la administración Trump y su trato de los migrantes.
Reacciones en Washington
Después de un discurso en enero sobre el estado del mundo, el papa León XIV enfrentó la ira del Pentágono. “Una diplomacia que promueve el diálogo está siendo sustituida por una basada en la fuerza”, afirmó el Papa, lo que provocó una reunión incómoda. Según Ferraresi, Elbridge Colby, subsecretario de Defensa para Asuntos Políticos, convocó al cardenal Christophere Pierre, embajador del Vaticano en Washington, para advertirle sobre la influencia militar de Estados Unidos. Durante esta charla, Colby insinuó que sería beneficioso para la Iglesia Católica alinearse con los intereses de la potencia militar estadounidense.
Misivas históricas
Colby incluso recordó al cardenal la historia del Papado de Aviñón (1309-1377), cuando la sede de la Iglesia estuvo bajo la influencia de la Corona francesa. Este período histórico evidenció cómo la fuerza militar puede condicionar la autonomía del Papa, lo que genera preocupaciones en algunos sectores de la comunidad católica en EE. UU.
Defensa desde el Pentágono
Un funcionario del Pentágono, que habló con Military.com, afirmó que las declaraciones sobre la reunión entre el Vaticano y el Pentágono habían sido “exageradas”. “Fue un diálogo respetuoso y razonable, y acogemos con beneplácito la continuidad del diálogo con la Santa Sede”, señaló.
Reacciones dentro de la comunidad católica
Francis DeBernardo, director de una organización católica en Maryland, expresó que si el informe era preciso, revelaba la arrogancia de los funcionarios de la administración Trump. “No pueden pensar que tienen el poder de desestabilizar una institución tan sólida como el papado”, apuntó.
Respuesta del embajador ante el Vaticano
Tras el aluvión de críticas, Brian Burch, embajador estadounidense ante el Vaticano, trató de mitigar las tensiones asegurando que Pierre consideró las caracterizaciones mediáticas como “fabricaciones”. “La reunión fue franca y cordial”, afirmó Burch, quien defendió la naturaleza de la conversación al declarar que no hubo amenazas implicadas.
Silencio del Vaticano
Hasta el momento, ni el Vaticano ni el cardenal Pierre han querido hacer declaraciones sobre el incidente. Este impasse sigue evidenciando la complejidad de las relaciones entre el Vaticano y el gobierno estadounidense, resaltando tanto los desacuerdos como el potencial diálogo que podría desarrollarse en el futuro.

