Identificar a las víctimas del terremoto llevará hasta un año, advierte experto en Medicina Legal

Prolongada búsqueda de desaparecidos tras el terremoto

El reciente terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto ha dejado a su paso una calamidad humana, con 262 personas reportadas como desaparecidas hasta el 19 de agosto. A medida que las labores de rescate y búsqueda continúan, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses se encuentra en una carrera contrarreloj para identificar a las víctimas y entregar sus cuerpos a sus seres queridos.

Métodos de identificación y desafíos

El doctor Carlos Antonio Murillo, subdirector de Servicios Forenses de Medicina Legal, explicó que la identificación se logra a través de huellas dactilares, cartas dentales y métodos genéticos. A pesar de que las huellas digitales permiten una identificación rápida, las dificultades surgen con personas sin registros, como los menores de siete años. Sin embargo, la entidad ha implementado estrategias eficaces para la recolección de muestras genéticas, logrando procesarlas en menos de un día gracias al apoyo logístico de la Fuerza Aérea.

Condiciones de los cuerpos y logística

Ante la necesidad de preservar los cuerpos hasta su identificación, se han habilitado contenedores refrigerados en varias ciudades, incluyendo Pereira y Cali, con capacidad para albergar hasta 200 cuerpos cada uno. Lo que se busca es evitar situaciones como las que han ocurrido en otros desastres, donde los cuerpos fueron cremados sin identificación adecuada.

Proceso de desapariciones y datos confusos

Desde el momento en que ocurrió el terremoto, surgieron numerosas alertas sobre desaparecidos, algunas de ellas poco organizadas. Inicialmente, se reportaron más de 4,000 desaparecidos, pero tras un proceso de depuración, se consolidaron 600 registros de personas cuya situación es incierta. De este total, se ha confirmado la muerte de 98 personas y la localización de 294. Sin embargo, 262 siguen sin respuesta, con múltiples factores contribuyendo a estas desapariciones, tales como la falta de comunicación o desplazamientos hacia albergues.

Confianza en la ciencia y la comunidad

La identificación de los cuerpos se realiza con gran rapidez, lo que envía un mensaje de confianza a las familias afectadas. Murillo destacó que es fundamental mantener la comunicación con las familias, asegurando que el proceso es claro y transparente. La identificación se está llevando a cabo en un entorno donde el dolor es palpable, y el proceso se busca hacer lo más expedito posible, aunque siempre respaldado por procedimientos científicos.

Un esfuerzo coordinado para la recuperación

Medicina Legal forma parte de un Puesto de Mando Unificado, donde trabajan juntamente con otras instituciones para gestionar y centralizar esfuerzos. Esta colaboración busca no solo la identificación de cuerpos, sino también atender las urgencias de las familias afectadas y coordinar recursos disponibles para futuras contingencias.

Un compromiso a largo plazo

A pesar de la complejidad del trabajo, Murillo reafirmó que la búsqueda de desaparecidos podría extenderse a lo largo de un año. Las estrategias y la colaboración institucional son clave para lograr resultados en este proceso doloroso, pero crucial para dar cierre a la angustia de las familias que aún esperan respuestas.

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